domingo, 30 de agosto de 2020

El caballero de las tabernas (I)

Capítulo 1

Creo que ha llegado la hora de empezar a hacerlo. Estoy demasiado viejo y tengo un solo brazo, aunque lo del brazo no es nada nuevo.

No han sido pocas las veces que he pensado que dejar escritas las aventuras que más han marcado mi vida era un deber, un deber más que un placer, pues nunca fui un hombre de letras; a diferencia de mi hermano. Pero como la memoria me empieza a fallar y no sé cuántos años más seguiré por este mundo, entiendo que es una responsabilidad con mi memoria y con la memoria de aquellos que me acompañaron dejar testimonio de lo visto y vivido. He de reconocer que recordar algunos episodios me resultará gratificante y divertido, mientras que otros me llevarán a lugares que me duele recordar. De todos modos, son episodios que no paran de ir y venir a mi mente evocando todo tipo de sentimientos, por lo que no creo que plasmarlos en el papel pueda ser más emotivo que vivir con ellos dentro.
Comenzaré desde mi infancia e intentaré seguir un orden cronológico, aunque no estoy seguro de si seré capaz de poner en orden todas y cada una de las aventuras que han marcado mi existencia.

Me parece que esta sala, situada en la parte más alta del monasterio, es perfecta. Tiene un ambiente acogedor, hay muchas estanterías con libros y el lugar es silencioso. Este escritorio de madera es ideal para ir organizando mis escritos. Intentaré narrar una aventura por día. Me levantaré al amanecer y dejaré el candil por aquí cerca, encenderé las velas y aprovecharé el silencio para sumergirme en mi memoria y mi corazón.


el caballero de las tabernas





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