miércoles, 14 de noviembre de 2018

¿Por qué no asociaré a mi nombre mi futuro proyecto?

Recientemente, por distintos motivos, me he interesado en el mundo de comprar y vender webs. No voy a comprar ni vender ninguna, pero ya había leído que en EEUU es común y tenía la curiosidad de saber cuánto podrían valer mis blogs, aunque imagino que muy poco.

También había leído a algún blogger conocido que decía que quería iniciar un nuevo proyecto y que para ello prefería comprar algún blog antes que empezar desde cero porque el posicionamiento, a veces, tarda un poco en llegar. Por otro lado, recuerdo que otro blogger muy famoso comentaba que se arrepentía de no haberle puesto su nombre a su principal blog para que así pudiesen identificarlo más fácilmente.


En mi caso, obviamente, el nombre de este blog no está asociado a mi nombre propio, pero tras algunas lecturas como las comentadas anteriormente, sí lo hice con otro de mis blogs www.professordeespanholsergio.com que es el que uso en Brasil, donde trabajo, y es el mismo nombre que uso en mis cuentas de Instagram y Facebook. La idea de que estén asociadas a mí es genial, pues además de identificarme tratan sobre aquello a lo que me dedico profesionalmente y me está resultando de gran ayuda. Ahora bien, ¿y si un día, por alguna razón hoy desconocida, mi proyecto termina y decido que quiero venderlo en lugar de dejarlo ahí parado? ¿Quién iba a querer comprar una web o una cuenta de alguna red social asociada al nombre y, seguramente, a la cara de alguien que ya no está allí?

Y basándome en esta última idea, me he planteado que si el proyecto que llevo planeando eternamente en Wordpress y para el que estoy dedicando muchas horas a estudiar programación sale adelante (ahora ya es casi seguro que sí) y tengo la suerte (aunque es muy difícil) de tener éxito, a lo mejor un día podría venderlo. Supongo que alguien estará pensando "no es bueno iniciar un proyecto con la idea de venderlo, te cansarás rápido y abandonarás". La idea no es vender, la idea es que tenga éxito, y pese a que no tenga intención de verderlo, un día inevitablemente pararé y cuanto más valor tenga en ese momento, mejor.

Ahora está muy de moda eso de la marca personal, cuestión que parece de vital importancia mientras estés en activo, pero he conocido a un par de influencers que aseguran estar cansados y curiosamente sus activos tienen su nombre y tengo miedo de que un día me ocurra igual.

Todo esto me ha hecho darme cuenta de dos cuestiones importantes que, creo, entran en conflicto: la importancia de la marca personal y el valor de la marca. ¿Valdría Facebook lo mismo si se llamase Zuckerberg o si el nombre de Tesla fuese Elon Musk? Supongo que lo importante será tener en cuenta qué utilidad queremos darle a aquello que queremos crear, pero debemos ser cuidadosos porque sabemos cómo empezamos, pero no cómo evolucionaremos y el resultado puede ser que nuestra marca no nos represente o que no tenga valor el día que nosotros no estemos detrás de ella.


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