domingo, 9 de octubre de 2016

Mi experiencia con un lector de libros electrónicos o ereader

Yo también decía eso que decimos todos de que nada sustituirá el olor y el tacto de un libro. Era lo que pensaba y es lo que me responden todas las personas a las que les recomiendo comprar un ereader.

La falta de espacio en casa o el hecho de no poder llevarme los libros cuando cambio de residencia o viajo, por ejemplo, me llevó a pensar que al menos debería intentarlo, sobre todo, después de haber estado durante años creando una biblioteca, que doné recientemente a una entidad pública, porque no podía llevarla conmigo y, por lo tanto, me era de poca utilidad y hasta me creaba cierto sentimiento de frustración.



El primer día que tuve el lector en las manos me sentía extraño, la postura era distinta y aquel aparato pesaba menos que un libro, no existía ese insustituible olor a libro nuevo y tenía que leer en una pantalla, algo que nunca me ha gustado. La sensación fue extraña, de ansiedad, y pensaba: "No sé si me va a gustar". Posteriormente me acostumbré y comencé a descubrir sus ventajas. Ahora estoy maravillado.


Una de sus principales ventajas, como ya he dicho, es la de no ocupar espacio. El precio de la vivienda cada día es más caro y se compran pisos más pequeños, especialmente en las grandes ciudades, por lo que emcontrar lugar para una buena biblioteca se hace muy difícil. También, el poder llevarte los libros de viaje. Ahora me puedo llevar la biblioteca, y si se extravía o rompe, no se pierden los libros, ya que estos están guardados en una nube.


Cuando vivía en Madrid, allá por el año 2011, recuerdo que había finales de semana en los que me aburría en casa, salía a la librería más cercana, compraba un libro y me quedaba toda la tarde leyéndolo. Con el lector de libros electrónicos es incluso mejor, no necesito salir (aunque a veces está bien darse un paseo) y tengo acceso a una mayor cantidad de libros, además, más baratos.
Para leer en otros idiomas es genial. Resulta realmente difícil encontrar un gran catálogo de libros en otros idiomas, especialmente, si no son en inglés, con el ereader este problema está resuelto, incluso, te ayuda con una función de diccionario para las palabras menos comunes.


Es cierto que le falta el olor a libro nuevo, que se te puede acabar la batería en medio de una lectura y dejarte sin la posibilidad de seguir leyendo, o que en algunos casos, muy pocos, de hecho, a mí solo me ha pasado una vez, algunos libros se descargan con problemas y no se reproducen bien.  Pero todos estos pequeñísimos inconvenientes se solucionan gracias a lo más importante: tener un lector de libros electrónicos, no significa que vayas a dejar de comprar libros en papel, es más, los especiales siempre los querrás tener en "carne y hueso".


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