martes, 25 de noviembre de 2014

La experiencia lingüística de emigrar



Cada vez son más los jóvenes, y no tan jóvenes, que van hacia otros países para aprender idiomas o para trabajar, caso en el que también están obligados a aprender el idioma del país de acogida. El desconocimiento acerca de qué nos encontraremos allí es la gran incertidumbre. A cada uno le va de una manera distinta. A unos les encanta y se quedan, otros vuelven al poco tiempo, y otros, pasan largas temporadas, en la mayoría de los casos, bastante satisfactorias porque se viven experiencias inolvidables. Independientemente de la razón por la que alguien opta por salir para otro país,  hay cuatro factores elementales que van a influir en gran medida en nuestro aprendizaje lingüístico y en el éxito o fracaso de nuestra aventura.


La escuela de idiomas
 Cuando llegamos a un país extranjero es imprescindible apuntarse a una escuela de idiomas desde el primer día. Nuestra prosperidad va a depender de nuestro conocimiento de la lengua. Cuanto mejor la hablemos, más posibilidades tendremos de conseguir un empleo mejor, sino, acabaremos haciendo esos trabajos mal remunerados que no satisfacen a casi nadie.
En cualquier país con una lengua importante, existen muchas escuelas con gran cantidad de programas  que podremos adaptar a nuestras necesidades o gustos. Hay cursos según el nivel, cursos que te preparan para algún examen concreto o cursos para aprender alguna parte específica de la lengua, como vocabulario financiero, por ejemplo. Del mismo modo, podremos optar por clases individuales o en grupo, la oferta metodológica es muy amplia. Obviamente, todos los profesores son nativos y compartiremos clase con alumnos de todo el mundo. El ambiente de las escuelas de idiomas es una de las experiencias que más gratamente se recuerdan, pues es el lugar en el que se empieza a hacer amigos y se va cogiendo confianza para hablar la lengua. El sitio ideal para ir dando nuestros primeros pasos.


El trabajo
El trabajo nos permitirá subsistir económicamente y  se convertirá en uno de los lugares más importantes para practicar la lengua, puesto que allí trabajaremos con hablantes nativos en un entorno profesional en la que, posiblemente, se convertirá en la situación más importante para poner en práctica el dominio del idioma. Allí no hay un profesor que te explica amablemente la gramática o el vocabulario, se habla la lengua del día a día con las expresiones más habituales y al ritmo natural. En el trabajo nos encontramos cara a cara con el idioma. Al principio puede resultar frustrante, oiremos muchas expresiones que no entenderemos en absoluto, pero el esfuerzo acaba con una recompensa positiva.


El alojamiento
Aunque muchos comenzamos residiendo con familias o en residencias, al final, siempre acabamos compartiendo piso con alguien. Es importante encontrar un alojamiento cómodo, asequible y con personas que sean afines a nosotros. A veces, la convivencia es muy difícil y si compartimos apartamento con personas con las que no congeniamos, acabaremos pasando por malas experiencias. Y no olvidemos, que si solo vivimos con personas que hablen nuestra lengua, acabaremos encerrados en un entorno monolingüe que con el paso de los meses te hará darte cuenta de cuánto podrías haber avanzado y no lo has hecho. Es realmente fácil quedar atrapado en un círculo de personas de que solo hablan tu idioma.


Los amigos
Los amigos son un elemento vital allá donde estemos, son las personas con las que pasaremos nuestro tiempo libre y con las que saldremos y acabaremos conociendo a más. Pero no solamente son importantes por esto, sino porque ellos serán una parte muy importante de nuestro entorno lingüístico. Antes de emigrar, todos recibimos el típico consejo de “no te relaciones con gente de tu país que no aprendes la lengua”. Pero la necesidad de hablar tu propio idioma en determinados momentos y la imposibilidad de comunicarte con fluidez (al principio) con los hablantes nativos, te harán darte cuenta de que necesitas a gente que hable tu idioma alrededor. La cuestión es cuánto tiempo vas a pasar hablando solo con ellos.
Con el paso del tiempo, nuestro dominio de la lengua irá evolucionando y conseguiremos ir haciendo amigos nativos, lo cual nos llevará a alcanzar un uso más apropiado a la hora de hablar y a descubrir mejor cómo es su cultura.

Al final, el aprendizaje siempre se reduce a lo mismo: paciencia, esfuerzo y perseverancia. Y recordad: sin amigos, la supervivencia en el extranjero es imposible.



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lunes, 17 de noviembre de 2014

Cuando crees que sabes inglés y no es así




Miles de estudiantes de inglés cuando teníamos cierto conocimiento de la gramática, del vocabulario, entendíamos los listening que nos ponían en clase y escribíamos aceptablemente,  partíamos hacia tierras angloparlantes, orgullosos de haber alcanzado el afamado intermediate level. El inglés, pensábamos, lo voy a dominar tras poco tiempo de estancia. Hasta que llegaba el día en que nos plantábamos allí y descubríamos que el intermediate level en nuestros países era un very basic level allí.


La cara de muchos nativos cuando intentabas hacer ese artificial y horrible buen acento y la que se nos quedaba a muchos cuando nos hablaban y solo entendíamos blablablá..., evidenciaba lo dicho anteriormente. 

Es cierto que nos podemos comunicar con las manos, en cualquier lengua, pero se supone que estamos allí para hacerlo oralmente, las técnicas de los “nadaparlantes” solo deberíamos utilizarlas en caso de emergencia.

sábado, 25 de octubre de 2014

Verbos en portugués que no se parecen a los españoles



Recientemente publiqué dos entradas con algunas de las expresiones más comunes del portugués de Brasil y un par de listas de verbos, Acabando con el portuñol y Palabras clave para aprender portugués. Esta vez me he propuesto realizar una lista con algunos verbos de uso muy común y que no se parecen en nada a su equivalente en español, así, si no los conocemos, cuando los leamos u oigamos por primera vez ya no nos parecerán tan extraños.

PORTUGUÉS-ESPAÑOL
Verbos
Ejemplos
Espalhar: esparcir / divulgar

Os livros estavam espalhados na mesa.
Los libros estaban esparcidos por la mesa.
Fornecer: proveer

Os fornecedores de comida estão subindo os preços.
Los proveedores de comida están subiendo los precios.
Avaliar: evaluar, valorar

Nosso professor não nos avalia bem.
Nuestro profesor no nos evalúa correctamente.
Ultrapassar: exceder, sobrepasar

viernes, 24 de octubre de 2014

3 tipos de errores que cometemos en español



Se pueden encontrar muy buenos artículos en internet acerca de los errores que se suelen cometer en español, sobre todo, al escribir. Pero lo que he intentado realizar en este artículo, más que señalarlos, ha sido clasificarlos, porque creo que muchos se producen por distintas causas como influencia del inglés,  falta de interés en el aprendizaje de la lengua, despistes a la hora de hablar o escribir, pereza para consultar el diccionario… Veamos esos tipos de errores que cometemos en español e intentemos mejorar nuestro uso de la lengua, aunque no siempre sea tan fácil como parece.


Los clásicos y fáciles

Los llamo así porque son aquellos en los que más nos insisten en la escuela y los que con más frecuencia podemos encontrar explicados en muchos artículos de prensa o internet. Pese a todo, se siguen encontrando con demasiada frecuencia. Algunos de los principales ejemplos son: vaya (ir)/valla (cartelera publicitaria), basto (grosero, tosco)/vasto (extenso), bello (hermoso)/vello (pelo de ciertas partes del cuerpo), tuvo (tener)/tubo (pieza hueca cilíndrica), raya (línea)/ralla (rallar), rebelar (oponer resistencia)/revelar (contar un secreto), desecho (basura, residuo)/deshecho (deshacer), absolver (quedar absuelto)/absorber (sorber), hecho (hacer)/echo (echar)…

jueves, 16 de octubre de 2014

La batalla contra los anglicismos



Hace unos días estaba leyendo un artículo acerca de los últimos anglicismos aceptados por el DRAE, muchos de ellos como extranjerismos crudos. Aunque no sé qué es peor, la verdad, si los extranjerismos crudos o las adaptaciones que se vienen haciendo de algunos de ellos. Pero voy a hablar más allá de lo que la RAE, autoridad necesaria e imprescindible, considere correcto, recomendable o haya aceptado ya o no, porque estamos en época de grandes avatares lingüísticos. No voy a pretender decirle a nadie cómo tiene que hablar, yo creo en la libertad individual y entiendo que cada persona tenga su propia idea de la lengua y sus gustos a la hora de usar el vocabulario que considere oportuno. Pero voy a dejar claro cuál es mi punto de vista.

La primera vez que escuché la frase: “Inglaterra y los EE.UU. son dos países separados por la misma lengua”, pensé que era una tontería, y seguí pensándolo durante mucho tiempo. Ahora, cada día estoy más convencido de que George Bernard Shaw se quedó corto (y lo más curioso es que era irlandés), porque no solo hay diferencias ortográficas importantes, sino que existe una concepción distinta de la lengua. En español, en plena lucha por la cohesión lingüística (con el portugués está ocurriendo igual y es una lengua mucho menos cohesionada), estamos cayendo en el (casi) todo vale (véase la palabra ceviche o cebiche o seviche o sebiche, es imposible cometer una falta de ortografía), para más inri, vivimos siendo bombardeados, o mejor dicho, dejándonos bombardear continuamente por una innumerable cantidad de vocablos anglosajones. Esto se parece cada día más a Sodoma y Gomorra, o dicho de otro modo, nos parecemos cada día más a la lengua inglesa, una lengua en la que en muchas cuestiones es casi imposible averiguar qué es correcto y qué no.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Acabando con el portuñol



El portuñol es esa lengua tan difícil de no hablar para aquellos hispanohablantes que están aprendiendo portugués y para aquellos hablantes de portugués que están aprendiendo español. Ambas son lenguas muy parecidas, con una gran cantidad de falsos amigos, palabras similares pero con matices distintos, y en otros casos, palabras completamente diferentes. Todos los ingredientes para confundirse a la hora de hablar y escribir. Es cierto que la comunicación es mucho más fácil que con los hablantes de otras lenguas, pero el español es español y el portugués es portugués, por lo que aprender la lengua con propiedad es algo que todos deberíamos hacer.

Recientemente, publiqué una entrada llamada Palabras clave para aprender portugués que tuvo bastante más éxito del que esperaba, de modo que basándome en ella, me he planteado esta como una segunda parte.
He de aclarar que la variante del portugués que conozco es la variante del portugués de Brasil. Especifico esto porque recibí algunas quejas, tanto de portugueses como de brasileños, por no haberlo hecho anteriormente, así que, dicho queda.

Comenzando con esas diferencias, en portugués, motorista no es el que lleva una moto, sino el que conduce un coche o un autobús; una bala no va en una pistola, sino que es un caramelo. Apelido es apodo y apellido es sobrenome. Si queremos pedir un presupuesto, tendremos que pedir un orçamento. Algo que cansa es cansativo, mientras que algo que está pagado, no está pagado, está pago; el que está calmado, no está calmado, sino calmo, y como estos dos últimos ejemplos existen muchos más. Ahora, veamos algunas expresiones de uso muy común: dar un pulo (pasarse rápidamente por algún lugar, dar un salto),  jogar fora (tirar  algo a la basura o librarse de alguna cosa), ter saudade (echar de menos), tanto faz (da igual, no es importante), dar certo (salir bien, acertar, atinar), ter vontade (tener ganas de algo). Y para terminar, he preparado una lista de verbos que son de uso muy común.

jueves, 2 de octubre de 2014

Razones de peso para estudiar idiomas y no desistir



Muchas veces, dudamos acerca de lo útil que puede ser llegar a aprender un nuevo idioma. Problemas como el tiempo de dedicación que va a requerir, hasta qué punto nos va a ser de ayuda o el saber si nos cansaremos y dejaremos todo a mitad de camino pueden hacer que nunca lo intentemos en serio. En mi opinión, aprender un nuevo idioma es una gran experiencia desde todos los puntos de vista. Y lo que es más importante, hoy por hoy, con los medios que hay a nuestro alcance para su estudio, como internet o un montón de escuelas de idiomas, nos lo ponen todo más fácil.


A continuación expongo las razones que más me motivan para seguir aprendiendo lenguas y que espero sirvan de motivación a todo el mundo.

Por razones de trabajo. ¿Cuántos buenos empleos no pudiste conseguir solo porque no hablabas bien aquella lengua que requerían? O dicho de otro modo: ¿a cuántos empleos más podrías aspirar si hablases otros idiomas? Creo que estas dos preguntas lo dejan todo bastante claro.
En una sociedad cada vez más competitiva y cosmopolita, las lenguas se convierten en algo elemental en muchos trabajos. Demostrar que puedes comunicarte con fluidez y, al mismo tiempo, entender la cultura de otras personas con las que necesitarás interactuar es sin lugar a dudas un punto muy importante a tu favor.
En la actualidad, un buen dominio del inglés es imprescindible en muchos trabajos y un buen dominio de una tercera lengua es algo que te puede hacer despuntar en una entrevista de trabajo.

Por razones de superación personal. Conseguir hablar en otros idiomas es también una forma de superación personal. Resulta sumamente satisfactorio poder expresarse fluidamente en una lengua distinta a la materna después de haber superado esos momentos de frustración o desmotivación por los que todos hemos pasado. Una persona que tras años de estudio consigue hablar nuevos idiomas es una persona que se ha superado a sí misma.

Por razones de cultura y desarrollo intelectual. Pocas cosas son tan enriquecedores como aprender un nuevo idioma, lo cual conlleva aprender la forma que otra cultura tiene de ver el mundo y nos proporcionará un mayor desarrollo intelectual gracias al aprendizaje de nuevos conceptos y la capacidad de abstracción que deberemos desarrollar para ello. Actualmente, el mundo avanza a través del intercambio cultural entre países cuya principal herramienta son las lenguas. Conocer otros idiomas nos ayudará a ampliar nuestro vocabulario e incluso el conocimiento de nuestra lengua materna.

Por razones de ocio y entretenimiento.  Para poder disfrutar de aquellos productos que difícilmente llegan a nuestros países, como algunos libros que no se traducen. También podremos entender la letra de las canciones que no entendíamos o  navegar por internet en páginas extranjeras sin problemas. Aprender otro idioma también nos ayudará a aprovechar mejor nuestros viajes y, al mismo tiempo, a tener una razón más para viajar. Cuando viajemos hacia un país cuyo idioma hemos aprendido, además de poder poner en práctica nuestros conocimientos, no padeceremos esa sensación de "estar perdidos" porque no entendemos nada de cuanto nos rodea. Podremos disfrutar de un museo sin la necesidad de un intérprete o no pasaremos por esa engorrosa y, a la vez, divertida situación de llegar a un restaurante y no entender ni un solo plato de la carta, por ejemplo. El aprendizaje de lenguas extranjeras es un estímulo para relacionarnos con personas de otros lugares y para conocer otros países, experiencias realmente gratificantes.
  

Dicho esto, creo que las razones de peso para estudiar idiomas y no desistir son suficientes como para hacer un esfuerzo. Sin lugar a dudas, un esfuerzo que valdrá la pena.


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   ¿Cómo NO se aprende un idioma?
   Verbos para Business English
   Palabras Internacionales
 
  


jueves, 25 de septiembre de 2014

Palabras clave para aprender portugués



El portugués es una gran paradoja para los hispanohablantes porque es una de las lenguas que más se parece al español y, seguramente, el idioma en el que encontramos más falsos amigos, lo que hace que durante su aprendizaje demos a entender o acabemos entendiendo conceptos erróneos en multitud de ocasiones. Por otro lado, hay muchas palabras iguales o muy parecidas, y por lo tanto muy fáciles de aprender, esas no las trataré en este artículo. Las palabras de las que sí voy a hablar son aquellas que aparecen en el día a día y resultan más difíciles, ya sea porque son falsos amigos o porque su equivalente en español es muy diferente y hace que nos equivoquemos continuamente.
Algunos buenos ejemplos son: cedo (temprano), café da manhã (desayuno), perto (cerca), longe (lejos), longo (largo), pronto (listo, preparado), devagar (despacio, lentamente), lixo (basura), embora (puede significar dos cosas, como conjunción se traduce como aunque, mientras que como adverbio -sin tener un equivalente exacto en español- transmite la idea de salir, irse). A continuación os dejo una lista de verbos que son de uso muy común y, seguro, será de gran ayuda:


domingo, 7 de septiembre de 2014

Diferencias ortográficas entre el inglés británico y el inglés americano



Injustamente, siempre se habla del inglés británico y el inglés americano como si fuesen las dos únicas variantes que existen, cuando hay muchas más, como el australiano, el sudafricano, el irlandés… Pero sí es cierto que son las dos más estudiadas y más influyentes, de ahí, que la comparación entre ambas sea tan común.
Yo comencé a aprender inglés en Irlanda, después me fui a vivir a Inglaterra y, curiosamente, ahora vivo en Brasil, donde doy clases de inglés, en su variante americana. Lo cual me está llevando a descubrir más diferencias de las que pensaba que había. Además de las evidentes diferencias fonéticas y muchas expresiones, me han llamado la atención las diferencias ortográficas, por lo que he decidido escribir esta entrada sobre las diferencias ortográficas entre el inglés británico y el americano. A continuación os muestro las principales.

     1.       Palabras cuya terminación en inglés británico es ise, en inglés americano terminan enize. En realidad, en este caso hay que aclarar que ambas están aceptadas internacionalmente, pero la forma ise es la más común en Gran Bretaña. Ejemplos: realise/realize, organise/organize, specialise/specialize


     2.       Palabras cuya terminación en inglés británico es re, en inglés americano terminan en er. Este es uno de los casos más conocidos. Algunos ejemplos son centre/center, fibre/fiber o theatre/theater.

jueves, 26 de junio de 2014

¿Qué significa aprender otro idioma?



El aprendizaje de un nuevo idioma solemos verlo solo desde el punto de vista de aprender cómo se dice en otra lengua todo aquello que ya sabemos decir en la nuestra. Pero aprender a expresarnos en otro idioma es algo mucho más complejo y enriquecedor.

Significa entrar en la forma que tiene de pensar y expresarse otra cultura. Es descubrir que el carácter de un pueblo va asociado a su lengua. Como podemos observar fielmente reflejado en el pragmatismo del inglés o en la cantidad de excepciones fonéticas del francés, para conseguir que su idioma suene mejor.

Las lenguas latinas parecen estar hechas para gritar, solo hace falta ver cómo hablamos españoles e italianos. Da la impresión de que estas lenguas habladas en voz baja no suenan bien. Con el inglés pasa al contrario, siempre he tenido la impresión de que es una lengua con la que no se puede gritar, o al menos, no con la misma intensidad que con otras. Y no solamente el tono es distinto, sino que en algunos idiomas predominan más las consonantes que en otros, e incluso, la longitud de las vocales puede variar de forma considerable, lo que nos hará darnos cuenta de lo importante que es la fonética.

Aprender a decir algo en otro idioma no solo es saber cómo se pronuncian las palabras, sino que también existe un acento prosódico. Se pueden pronunciar bien pero con una entonación incorrecta, que a veces dificulta la comunicación.

Estudiar lenguas latinas significa descubrir los orígenes de nuestro propio idioma y su evolución. Conociendo varias lenguas latinas observaremos cómo se parecen estas entre sí y dónde varían. Esto nos ayudará a deducir cómo han evolucionado desde el latín. Por ejemplo, en español decimos horno, pero en portugués es fogão, en francés es four y en italiano es forno, observamos  que todas empiezan por f salvo en español que lo hace con h, al igual que ocurre con otras palabras como hacer u hongo. No será difícil deducir que la f latina pasó a h en español, pero no en el resto de lenguas. También podremos observar que muchas frases hechas son literalmente las mismas en distintas lenguas con un origen común.

Aprenderemos palabras nuevas que jamás habíamos oído antes, como algún plato de cocina, algún instrumento, algún toponímico... Palabras que no tienen equivalente exacto en nuestra lengua, como podrían ser: sertanejo, tipo de música brasileña típica de la parte rural; aligot, un puré de patatas con queso típico del sur de Francia; Bath, el nombre de la ciudad británica; o cualquier patronímico sin equivalente en español.  

También desarrollaremos nuestra capacidad de abstraernos por la necesidad de entender otros conceptos. Por ejemplo, en español tenemos las palabras mente y espíritu, pero en francés, ambas se designan con la misma, esprit, por lo que debemos ser capaces de interpretarla como lo hacen ellos.

viernes, 20 de junio de 2014

Problemas con el francés



El francés es una de esas lenguas que por ser de origen latino pensamos que podemos llegar a dominar con mucha facilidad y muy rápidamente, pero cuando comenzamos a estudiar y vamos a vivir a un país francófono, descubrimos que no es tan fácil. No tiene tanta similitud con el español como el portugués o el italiano, aunque sí contiene muchas palabras y una gramática similares, lo cual es de gran ayuda. 

A continua ción voy a tratar de enumerar  aquello que considero de mayor dificultar durante su aprendizaje. 

El uso de los pronombres y y en, puesto que en español no existen. Son pronombres invariables. Explicado grosso modo (por cierto, expresión latina muy utilizada por los franceses) podemos decir que y se utiliza para referirse a algo (normalmente un lugar) de lo que se ha hablado antes y suele ir con verbos que van seguidos de la preposición à. Mientras que en, suele sustituir a complementos que expresan cantidad (y de los que también se ha hablado anteriormente) y, en muchos casos, van introducidos por el partitivo de.

La gran cantidad de letras mudas hace realmente complicada la escritura y la pronunciación. Sí, hay reglas, pero también muchas excepciones. Los franceses, fieles a su forma de pensar, hacen cuantas excepciones sean necesarias para que la lengua suene mejor. Y lo que es más difícil, muchas palabras que se escriben de forma distinta por una cuestión gramatical, después en la lengua oral, se pronuncian de la misma manera.

La pronunciación de algunas de sus vocales, como su u, que es una mezcla entre nuestra u y nuestra i, o su e, que es una mezcla entre nuestra e y nuestra o. Aprender a reproducir sus sonidos y acostumbrarnos a utilizarlas de forma natural requiere de mucha práctica. También existen tres sonidos vocálicos nasales que son una especie de a, e y o pronunciadas de forma muy nasal y nada fáciles de discernir entre sí.

Las conjugaciones verbales, al igual que en español. Para dominar los verbos en francés hace falta estudiar mucho. Existen una gran cantidad de irregularidades que debemos aprender si queremos llegar a hablar la lengua con propiedad.


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    Anglicismos y confusiones entre lenguas latinas 
    Expresar prohibición en francés 
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