domingo, 22 de diciembre de 2013

¿Cómo NO se aprende un idioma?



 


Muchos son los errores en los que caemos en el transcurso de estudio de una lengua. Así que, tras haber leído muchos artículos sobre cómo se aprende un idioma, me he decidido a hacer un decálogo, basado en cómo no se aprende un idioma, para explicar cuáles son nuestras peores costumbres y con la esperanza de que pueda servir de ayuda para todas aquellas personas que se encuentren, en este momento, inmersas en su fase de aprendizaje.




   1)      Con falta de constancia. Es imposible aprender un idioma si no se es constante en su estudio y práctica. Las palabras que no usamos o las que aprendemos y no incorporamos a nuestro vocabulario se acaban olvidando, por lo que su estudio se convierte en una pérdida de tiempo.

   2)      Estudiando en exceso y tratando de memorizar cada palabra que se cruza en nuestro camino. Es evidente que a más estudio mejor y más rápido aprenderemos la lengua. Pero muchas veces nos excedemos. Un idioma no se puede aprender en semanas ni aunque estudiemos diez horas al día. Los idiomas se van madurando poco a poco. De nada sirve que hayas memorizado complejas estructuras gramaticales si por falta de práctica no puedes hacer uso de ellas, o de nada sirve memorizar palabras muy técnicas si pertenecen a un argot que posiblemente nunca vas a utilizar. Estudia bastante pero de forma inteligente.


3)      Yéndose a un país extranjero con una base muy pobre y pensando que el idioma se aprende solo. Es cierto que una vez en el país el aprendizaje es mucho más rápido y conlleva un menor esfuerzo, pero si no llevas una base gramatical y una vez allí, utilizas el diccionario, observarás que pasan los meses (y a veces los años) y sigues lejos de un gran nivel lingüístico.

4)      No prestando la suficiente atención a la forma de hablar de los nativos. A veces, nos conformamos con llegar a captar el mensaje, sin realmente, prestar atención a las expresiones concretas que se utilizan con la intención de memorizarlas y empezar a usarlas desde ya. No olvidemos que la forma más natural y exacta de aprender el idioma es imitando a los hablantes nativos de este.

5)      No indagando sobre aquellas expresiones cuyo significado intuimos pero que no conocemos exactamente. Hay muchas expresiones cuyo significado se puede intuir por el contexto aunque no nos quede completamente claro lo que quieren decir. El mirar un diccionario para entender su significado exacto nos ayudará a hablar la lengua con mayor precisión y nos sacará de muchas dudas.

6)      Forzando el acento. Muchas personas intentan expresarse con un acento tan exacto que no les sale bien y da lugar a una forma de hablar artificial y pedante. Cada uno tiene su acento, incluso en su propia lengua materna, lo que debemos hacer es encontrar la manera en que mejor se nos entienda y a la vez nos haga sentir más cómodos.

7)      Frustrándose. En muchos momentos, nos venimos abajo porque llevamos demasiado tiempo estudiando y no sentimos que dominamos la lengua o porque vivimos en el país y sentimos que mucha gente todavía no nos entiende o somos nosotros los que no entendemos muchas expresiones. Esto no debería desanimarnos. El dominio de una lengua extranjera es algo que dura años. Hay muchos planos cuyo buen uso nos puede llevar tiempo. Con paciencia uno siempre acaba aprendiéndolo todo.

8)      Comparándose con otras personas. Cada persona tiene un ritmo de aprendizaje. Como cada persona tiene unas habilidades distintas para todo. Hay quienes aprenden a una rapidez asombrosa  y otras, a las que les lleva más tiempo. El referente debe ser solo uno mismo y el nivel al que se desee llegar.

9)      No entendiendo los límites. Aprender un nuevo idioma es también ser consciente de las limitaciones que vamos a tener y la manera más fácil de entenderlo es observar que incluso el dominio de nuestra propia lengua no es perfecto. Nunca llegaremos a hablar como un nativo y siempre habrá expresiones que no vamos a comprender, así como, fonemas que jamás llegaremos a reproducir con exactitud. 

10)   Pensando que lo aprendido no se olvida jamás. Por muy bien que se domine una lengua extranjera, el dejarla en desuso hará que nuestra habilidad para hablarla o escribirla se vaya empobreciendo paulatinamente. Su estudio y uso deben ser continuos, de otro modo, no habrá valido la pena el esfuerzo realizado.

5 comentarios:

  1. muy interesante, amigo

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  2. Muy cierto y bien explicado, permíteme que lo comparta en el blog de mi web www.eurolanguageservices.com

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    1. Lo puedes compartir sin problemas. Pero no olvides poner mi nombre y el link :)

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  3. Excelente artículo. Me gustó mucho. Gracias.

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  4. Sergio, muy buen artículo y muy real, en especial el punto de que no se aprende el idioma yéndose al extranjero con una base pobre. Todo lo contrario, hay que lanzarse al extranjero con una buena base para sacarle provecho.
    Y prestar mucha atención en todo momento, al mirar una película, escuchar tu canción preferida en inglés, leer en Internet y demás. Es complejo pero no imposible, solo hay que crear el hábito.

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